La Guardia Civil ha rescatado a un zorro que había quedado atrapado en una balsa de riego de Guardamar del Segura (Alicante). El animal tenía grandes dificultades para salir por sus propios medios debido a las características de la instalación.
Un rescate coordinado por el SEPRONA
El aviso llegó al Centro Operativo de Servicios (COS), que movilizó a agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA). En el lugar colaboraba también la Policía Local y se había solicitado apoyo de bomberos para facilitar el acceso hasta la balsa.
Una vez evaluada la situación, uno de los agentes logró asegurar al zorro mediante un lazo de captura de dotación oficial y extraerlo del interior de la instalación. La intervención requirió especial precaución por tratarse de un animal salvaje atrapado y sometido a una situación de estrés.
El zorro fue rescatado sin daños y posteriormente devuelto a su medio natural.
Las balsas de riego pueden convertirse en trampas para la fauna
La Guardia Civil ha aprovechado el caso para recordar la importancia de incorporar medidas que permitan escapar a los animales que caen accidentalmente en estas infraestructuras. Entre las soluciones señaladas se encuentran rampas de escape y otros elementos que faciliten el ascenso por las paredes.
Este tipo de medidas preventivas reduce el riesgo de que mamíferos, aves y otros animales queden atrapados en instalaciones de paredes inclinadas o superficies que dificultan recuperar el acceso al exterior.
Un problema que va más allá de este rescate
El caso de Guardamar vuelve a poner el foco en la necesidad de compatibilizar las infraestructuras agrícolas con la protección de la fauna. La prevención resulta especialmente relevante en balsas donde un animal puede entrar o caer con facilidad pero encontrar después obstáculos para salir.
La intervención terminó con un desenlace favorable: el zorro pudo regresar a su entorno sin lesiones.






