La beluga Jelly Bean, trasladada el 27 de agosto al Oceanogràfic de València desde Marineland Canadá, murió de forma repentina durante la noche del 17 al 18 de septiembre, según informó el centro valenciano. El animal había presentado dificultades de alimentación en los últimos días y permanecía bajo seguimiento veterinario intensificado.
Una muerte todavía sin causa determinada
El Oceanogràfic comunicó que Jelly Bean había mostrado algunos momentos de mejoría, pero su estado empeoró de forma inesperada. La causa de la muerte no se conoce todavía. Está prevista una necropsia con participación de especialistas para tratar de determinarla.
Por tanto, no es posible atribuir en este momento el fallecimiento al traslado, a una enfermedad concreta ni a otra causa específica.
Parte del traslado internacional desde Marineland Canadá
Jelly Bean llegó a València junto a otra beluga, Cleopatra, y cuatro delfines dentro de la operación internacional organizada para trasladar animales que permanecían en Marineland Canadá, cerrado e inactivo desde hacía cerca de dos años.
Radar Animal ya informó de la llegada de estos animales al Oceanogràfic. Esta noticia constituye una actualización de aquella historia y queda abierta a seguimiento cuando se conozcan los resultados de la necropsia.
Qué se sabe del resto de animales
Según la información difundida por el Oceanogràfic, el resto de animales trasladados continúa bajo supervisión de los equipos veterinarios y de cuidadores durante su adaptación.
Fuente primaria: comunicado del Oceanogràfic de València, difundido el 18 de septiembre de 2026. Fuente secundaria: Europa Press.






