El Colegio de Veterinarios de Alicante ha recordado a sus colegiados una obligación que existe desde hace una década y que buena parte del público desconoce por completo: diez enfermedades diagnosticadas en animales de compañía tienen que notificarse a una red de vigilancia autonómica, en un plazo máximo de diez días desde el diagnóstico.
La red se llama RIVIA, Red de Vigilancia Epizootiológica, y la obligación de notificar a través de ella no es nueva. La establece la Orden 3/2016 de la Generalitat Valenciana, y el recordatorio de esta semana es exactamente eso, un recordatorio, no una norma que acabe de entrar en vigor.
Las diez enfermedades
Leishmaniosis, leptospirosis, rabia, enfermedad de Lyme, dirofilariosis, ehrlichiosis, babesiosis, hepatozoonosis, rickettsiosis y toxoplasmosis. Quien lea la lista con atención notará algo: la mayoría no son solo enfermedades de perros y gatos. Son zoonosis, es decir, pueden transmitirse a las personas, muchas veces a través de un vector común como la garrapata o el mosquito.
Ahí está la razón de ser de RIVIA. No es un registro burocrático sobre la salud animal por sí sola: es una pieza de vigilancia epidemiológica que conecta lo que ocurre en la consulta veterinaria con la salud pública, siguiendo el mismo enfoque One Health que ya hemos explicado en otras piezas de Radar Animal a propósito de otras enfermedades. Un repunte de leishmaniosis diagnosticada en perros de una comarca, por ejemplo, es información útil para anticipar el riesgo en personas de esa misma zona.
Quién tiene la obligación, y quién no
La obligación de notificar recae en el veterinario clínico que hace el diagnóstico, no en el propietario del animal. Si tu perro o tu gato es diagnosticado de alguna de estas diez enfermedades, no tienes que hacer ningún trámite: es la clínica la que debe comunicarlo a la red en los diez días siguientes.
Lo único que aporta este recordatorio, más allá de refrescar la memoria a los profesionales, es una razón para que cualquier propietario entienda por qué su veterinario le pregunta ciertas cosas con una insistencia que a veces parece excesiva: no es solo curiosidad clínica sobre el caso concreto, es parte de un sistema de vigilancia que existe para detectar patrones antes de que se conviertan en un problema mayor.
Fuentes: Colegio Oficial de Veterinarios de Alicante, a través de la Organización Colegial Veterinaria Española (OCV), nota del 2 de agosto de 2026.






