España ha confirmado la presencia del virus Shamonda en ganado bovino, un Orthobunyavirus transmitido principalmente por pequeños dípteros del género Culicoides. El Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, laboratorio nacional de referencia, ha identificado el virus Shamonda tipo 1 en explotaciones españolas después de que durante el verano de 2026 este patógeno emergente se extendiera por varios países europeos.
La confirmación española llega después de que explotaciones de vacuno, especialmente de leche, comunicaran cuadros de fiebre, diarrea y una caída de la producción láctea. La información divulgada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) indica que en los animales adultos la mayoría de los episodios observados hasta ahora son transitorios y que no se ha atribuido mortalidad directamente al virus.
Un virus transmitido por Culicoides
Shamonda pertenece al serogrupo Simbu, en el que también se incluyen virus de importancia veterinaria como Schmallenberg y Akabane. Su principal vía de transmisión son los Culicoides, los mismos pequeños insectos picadores implicados en la circulación de otras enfermedades ganaderas.
El MAPA señala que no existen evidencias de una transmisión directa significativa entre animales. Sí se ha descrito la posibilidad de transmisión vertical de la madre al feto durante la gestación, uno de los aspectos que más preocupa desde el punto de vista reproductivo.
En bovino, los cuadros agudos pueden incluir fiebre, diarrea y descensos de producción de leche de aproximadamente un 10 % a un 20 % durante siete a diez días. La morbilidad dentro de una explotación puede ser elevada. En hembras gestantes, la infección fetal se ha asociado a abortos o malformaciones graves en los países donde el virus ya ha circulado.
Qué se sabe de su llegada a Europa
Shamonda fue identificado originalmente en Nigeria en la década de 1960. Hasta 2026 se había detectado de forma esporádica en regiones de África y en Japón. Este verano apareció por primera vez en Europa Central una variante denominada Shamonda-Europe.
La literatura científica reciente ayuda a contextualizar este salto geográfico. Un trabajo publicado en Eurosurveillance describió en Francia cuadros de fiebre, diarrea, letargia y una marcada reducción de la producción de leche en ganado lechero. Otros análisis genómicos han identificado al menos dos clados diferenciados circulando en Europa, lo que sugiere más de una introducción.
No hay evidencia de que sea una zoonosis
Uno de los datos más importantes para evitar alarmas innecesarias es que, hasta ahora, no existen evidencias de que el virus Shamonda constituya una zoonosis. El problema se sitúa en el ámbito de la sanidad animal, la producción ganadera y, especialmente, la vigilancia de los efectos reproductivos.
El virus tampoco figura actualmente entre las enfermedades listadas por la normativa europea de sanidad animal. Eso no impide que las autoridades veterinarias mantengan vigilancia diagnóstica y seguimiento epidemiológico.
Sin vacuna disponible
No existe actualmente una vacuna frente a Shamonda. El control se basa en reducir la exposición al vector mediante medidas frente a Culicoides, utilizar repelentes o desinsectantes cuando estén indicados y aplicar tratamiento veterinario sintomático a los animales afectados.
El MAPA mantiene información específica sobre la enfermedad y recomienda confirmar las sospechas mediante diagnóstico de laboratorio. La identificación temprana será especialmente importante mientras se delimita la extensión real del virus en España y se estudia su comportamiento durante las próximas semanas.






