Comportamiento

Una asociación cuida temporalmente a los animales de personas hospitalizadas, mayores o en situación de vulnerabilidad

10 de septiembre de 2026

Perro mestizo de pelaje claro tumbado sobre una alfombra en un salón mientras una persona (solo visible de torso hacia abajo) le acaricia el lomo desde un sofá.

La Asociación FEEL se ocupa de una situación que casi nadie prevé hasta que le ocurre: qué pasa con el perro o el gato cuando su persona ingresa en un hospital, se queda sin autonomía o tiene que salir de casa de un día para otro. La entidad cuida temporalmente a los animales de personas enfermas, mayores, víctimas de violencia o en otras situaciones de vulnerabilidad. Lo contó RTVE el 1 de junio de 2026 en La aventura del saber.

El planteamiento es sencillo de enunciar y difícil de sostener: que una crisis personal no obligue a romper el vínculo.

El problema que casi nadie tiene resuelto

Un ingreso hospitalario imprevisto deja al animal en casa sin nadie. Una persona mayor que pierde autonomía se enfrenta a residencias que en su inmensa mayoría no admiten animales. Y una mujer que huye de una situación de violencia se encuentra con recursos de acogida que tampoco suelen estar preparados para recibir a un perro o a un gato.

En los tres casos el resultado por defecto es el mismo: el animal acaba en una protectora o abandonado, y la separación, que en teoría era provisional, se vuelve definitiva. No por falta de voluntad de nadie, sino porque no existe un sitio donde dejarlo mientras tanto.

Cuidar al animal para no dejar sola a la persona

El ángulo interesante de este proyecto es que funciona en las dos direcciones. Saber que el animal está bien cuidado y que va a volver elimina un motivo real por el que hay personas que retrasan un ingreso, rechazan un tratamiento o no salen de una casa en la que no están seguras.

Se ha documentado ampliamente que el miedo a abandonar al animal es un factor que pesa en decisiones de ese tipo, especialmente en casos de violencia de género. Un recurso de custodia temporal no es, en ese contexto, un servicio para animales: es una pieza que le quita una barrera a la persona.

La diferencia entre custodia y acogida

Conviene distinguirlo porque se confunde a menudo. La custodia temporal parte de que el animal tiene familia y va a regresar con ella; el trabajo consiste en mantener ese vínculo intacto durante un periodo delimitado. La acogida previa a una adopción, en cambio, busca un hogar nuevo.

Son modelos distintos y exigen cosas distintas: la custodia necesita hogares dispuestos a cuidar sabiendo que el animal se marcha, y necesita coordinación con hospitales, servicios sociales y recursos de atención a víctimas para que alguien sepa que el recurso existe justo cuando hace falta.

Lo que este texto no puede afirmar

El registro verificado recoge qué hace la Asociación FEEL y a quién atiende, y nada más. No constan el ámbito territorial en el que opera, el número de animales atendidos, la duración media de las custodias, cómo se financia, ni si trabaja con convenios formales con hospitales o servicios sociales. Tampoco hay datos sobre cuántas personas en España se encuentran cada año en esta situación sin ninguna alternativa.

Es una carencia relevante, porque el tamaño del problema es exactamente lo que decidiría si esto debería ser una iniciativa asociativa o un servicio público. De momento, lo verificado es que existe y que alguien lo está haciendo.


Fuentes: RTVE, La aventura del saber, programa sobre el cuidado del vínculo entre personas y animales emitido el 1 de junio de 2026. Disponible en RTVE Play.

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