Normativa

Pruebas de ADN permiten localizar a la madre de cinco cachorros abandonados junto a contenedores en La Rioja

17 de septiembre de 2026

Una perra con su camada de cachorros junto a material de muestreo de ADN

El SEPRONA de la Guardia Civil ha recurrido a pruebas de ADN para identificar al presunto responsable del abandono de cinco cachorros hallados junto a unos contenedores en La Rioja. El análisis genético permitió establecer una relación de parentesco entre los cachorros y una perra adulta identificada durante la investigación, y a través de ella se llegó hasta su propietario, un hombre que ha quedado investigado por un presunto delito de abandono animal. Los hechos son presuntos y el procedimiento continúa.

Por qué los abandonos suelen quedar sin autor

El abandono de camadas es una de las conductas más difíciles de atribuir. Los cachorros de pocas semanas no llevan microchip, porque la identificación suele practicarse a partir del segundo o tercer mes de vida, de modo que el punto de partida habitual de cualquier investigación —leer el chip y consultar el registro de identificación animal— no existe.

Sin testigos y sin cámaras en el punto del abandono, la investigación se queda sin hilo del que tirar. Es la razón por la que la mayoría de estos casos se cierran sin identificar a nadie, y también la razón por la que un caso resuelto mediante análisis genético resulta relevante más allá de sus cinco protagonistas.

Cómo funciona una prueba de ADN de parentesco en perros

La técnica empleada es la misma que se utiliza en genética forense humana, adaptada a la especie canina. El análisis no compara el genoma completo, sino un conjunto de marcadores llamados microsatélites o STR: fragmentos cortos de ADN que se repiten un número variable de veces y cuya combinación resulta prácticamente única en cada individuo.

El fundamento del parentesco es simple. Cada cachorro hereda la mitad de sus marcadores de la madre y la otra mitad del padre. Si se dispone de una hembra candidata, basta comprobar si en cada marcador analizado el cachorro comparte al menos un valor con ella. Cuando eso ocurre en todos los marcadores del panel, la maternidad se considera compatible; cuando falla en varios, queda excluida. La exclusión es siempre más categórica que la confirmación: un solo marcador incompatible descarta el parentesco, mientras que la compatibilidad se expresa en términos de probabilidad, muy elevada cuando el panel es amplio.

Las muestras se obtienen de forma sencilla y poco invasiva, habitualmente con un hisopo bucal o con sangre, y el ADN canino es lo bastante estable como para trabajar también con pelo con raíz. Esa facilidad de toma es lo que hace la técnica viable en investigaciones de campo.

Del vínculo genético al propietario

El análisis, por sí solo, no identifica a ninguna persona: solo establece que unos cachorros descienden de una hembra concreta. El paso decisivo es el siguiente. Una vez determinada la maternidad, la perra adulta sí está sujeta a la obligación legal de identificación mediante microchip y de inscripción en el registro autonómico correspondiente, y ese registro apunta a un titular.

Ahí se cierra la cadena: el ADN une los cachorros a la madre, y el registro de identificación une la madre a una persona. Es también la razón por la que el sistema de identificación obligatoria, a menudo percibido como un mero trámite administrativo, funciona en la práctica como la principal herramienta de atribución de responsabilidad en los casos de abandono.

Conviene recordar que la vinculación genética prueba el parentesco, no la autoría del abandono. Corresponde a la investigación y, en su caso, al juzgado determinar si el titular de la perra es responsable de los hechos que se le atribuyen.

Una herramienta forense todavía poco extendida

La genética veterinaria forense se ha empleado en España sobre todo en control de razas, en verificación de pedigrí y en la identificación de restos en casos de furtivismo. Su aplicación a los abandonos es más reciente y sigue siendo minoritaria, entre otras cosas por el coste del análisis y por la necesidad de que exista una hipótesis previa: la prueba no busca a la madre entre todos los perros de una región, sino que confirma o descarta una candidata concreta que la investigación ha señalado antes por otras vías.

Su utilidad, por tanto, no sustituye al trabajo de campo, sino que lo cierra. En este caso, aportó la pieza que convirtió un indicio en una vinculación objetivable.

Lo que no consta

No se detalla el municipio exacto en el que aparecieron los cachorros ni la fecha del hallazgo, anterior a la comunicación de los resultados. Tampoco consta la edad ni el estado de salud de los cinco animales, cuál ha sido su destino posterior ni qué ha ocurrido con la perra adulta. Se desconoce qué elementos llevaron a los investigadores hasta esa hembra concreta antes de solicitar el análisis, qué laboratorio realizó la prueba y en qué situación procesal se encuentra el hombre investigado.

El proceso sigue abierto; Radar Animal actualizará esta información si se conoce una resolución judicial o administrativa posterior.


Fuentes: Animal’s Health, información publicada el 18 de julio de 2024 sobre la localización por la Guardia Civil de la madre de cinco cachorros abandonados junto a unos contenedores en La Rioja gracias a pruebas de ADN.

Noticias relacionadas

También te puede servir

Enlaces de afiliado: si compras a través de ellos Radar Animal recibe una pequeña comisión, sin coste adicional para ti. Ninguna marca paga por aparecer aquí.

Relacionado con este tema