La Guardia Civil investiga a una vecina de Bullas, en la Región de Murcia, como presunta autora de un delito contra los animales después de localizar a su perro encerrado en un garaje en condiciones higiénico-sanitarias insalubres. La actuación forma parte de la operación Huella y comenzó tras la denuncia de un ciudadano que alertó sobre la situación en la que se encontraba el animal.
Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) se desplazaron hasta el inmueble para comprobar los hechos. Al llegar, detectaron un fuerte olor y observaron que los orines del perro se filtraban por debajo de la puerta del garaje hasta alcanzar zonas comunes de la comunidad de vecinos.
El perro estaba rodeado de heces en un garaje insalubre
Una vez localizada la propietaria, los agentes pudieron acceder al recinto. Según la información difundida por la Guardia Civil, el espacio presentaba unas condiciones higiénico-sanitarias muy deficientes y acumulaba una gran cantidad de heces.
El perro no mostraba signos evidentes de desnutrición, pero los agentes observaron otros indicadores compatibles con una situación prolongada de falta de cuidados. Entre ellos figuraban un crecimiento excesivo de algunas uñas y varias zonas del cuerpo con pérdida de pelo.
Tras la inspección y las comprobaciones realizadas, el SEPRONA apreció indicios de abandono y abrió diligencias contra la propietaria como presunta autora de un delito contra los animales. El hecho de que exista una investigación no equivale a una condena: la eventual responsabilidad penal deberá determinarse en el procedimiento correspondiente.
La investigación comenzó gracias a un aviso ciudadano
La actuación se inició a partir de la denuncia de una persona que puso en conocimiento de la Guardia Civil el estado en el que permanecía el perro. Este tipo de avisos puede ser determinante cuando un animal se encuentra dentro de una propiedad privada y la situación no es visible de forma directa desde el exterior.
La Guardia Civil ha vuelto a insistir en la importancia de comunicar posibles casos de maltrato o abandono cuando existan indicios de que pueda estar en riesgo la salud, la integridad o el bienestar de un animal. En situaciones urgentes puede recurrirse a los cuerpos policiales, mientras que los hechos que afecten a fauna, medioambiente o bienestar animal pueden ser investigados por el SEPRONA.
Qué dice el Código Penal sobre el abandono de animales
El Código Penal español regula actualmente los delitos contra los animales en los artículos 340 bis y siguientes. El artículo 340 ter establece específicamente consecuencias penales para quien abandone a un animal vertebrado bajo su responsabilidad en unas condiciones que puedan poner en peligro su vida o su integridad.
En este caso concreto, será la investigación y, en su caso, la autoridad judicial la que determine la calificación definitiva de los hechos. La información difundida hasta ahora habla de diligencias contra la propietaria por presuntos hechos relacionados con maltrato y abandono animal.
Un caso sin signos de desnutrición, pero con otros indicadores de abandono
Uno de los elementos relevantes del caso es que el perro no se encontraba desnutrido. Esto no impidió que los agentes apreciaran otros signos de falta de cuidados y unas condiciones ambientales incompatibles con un mantenimiento adecuado del animal.
El estado del recinto, la acumulación de excrementos, la salida de orina hacia espacios comunitarios, el crecimiento desmesurado de las uñas y las zonas con pérdida de pelo forman parte de los indicios descritos por la Guardia Civil. La investigación permanece abierta y no consta, por ahora, una resolución judicial sobre los hechos.






