Cinco cachorros de lince ibérico (Lynx pardinus) han nacido en el Cerrato palentino, hijos de dos hembras reintroducidas en 2025. Son los primeros nacimientos de lince en la mitad norte peninsular en décadas, según informó RTVE el 16 de mayo de 2026.
La diferencia entre soltar linces y tener linces cabe entera en esa frase.
Del regreso a la reproducción
Una reintroducción tiene dos momentos que se parecen poco. El primero es la suelta: se liberan animales criados en cautividad o trasladados desde otra población y se comprueba si sobreviven, si se quedan y si encuentran comida. Es la fase visible y la que sale en las noticias.
El segundo llega después y es el que de verdad decide si el proyecto funciona: la reproducción en libertad. Que dos hembras liberadas en 2025 hayan criado apenas un año después significa que el territorio les da lo que necesitan —refugio, tranquilidad y presa suficiente— y que la población ha dejado de depender exclusivamente de que se sigan trayendo animales de fuera.
Por qué el norte
El lince ibérico llegó a estar considerado el felino más amenazado del mundo, reducido a dos núcleos aislados en Andalucía a principios de este siglo. Su recuperación posterior, apoyada en la cría en cautividad y en sucesivos proyectos de reintroducción, ha sido lenta pero sostenida, hasta permitir su reclasificación en las listas internacionales de especies amenazadas.
Casi todo ese avance se ha producido en el sur y el centro peninsular. Por eso el dato del Cerrato tiene un valor añadido: extiende la especie a una zona de la que llevaba décadas ausente y reduce el riesgo de que toda la población dependa de un mismo territorio ante una epidemia, un incendio o el colapso del conejo, su presa principal.
Lo que todavía no se sabe
Cinco cachorros nacidos no son cinco linces adultos. La mortalidad juvenil en esta especie es alta y las causas conocidas —atropellos en carretera, enfermedad, furtivismo— actúan sobre todo en los primeros meses y en la dispersión de los jóvenes, cuando abandonan el territorio materno y se mueven por zonas que no conocen.
El registro verificado no aporta el sexo de los cachorros, ni su estado de salud, ni el punto exacto de las camadas, ni cuántos ejemplares componen ahora el núcleo del Cerrato. Tampoco recoge el número total de linces reintroducidos en la zona en 2025 ni datos de seguimiento posteriores al nacimiento. Este artículo no completa ninguno de esos huecos: se sabrá con los censos que vengan.
Lo que sí se puede afirmar
Que una especie que estuvo a punto de extinguirse críe por su cuenta en una provincia donde no había linces desde hace décadas es, con todas las cautelas, una buena noticia poco frecuente. Y es también un recordatorio de cuánto tarda: entre el peor momento de la especie y estos cinco cachorros hay más de veinte años de trabajo continuado.
Fuentes: RTVE, información publicada el 16 de mayo de 2026 sobre el nacimiento de cinco cachorros de lince ibérico en el Cerrato palentino, hijos de dos hembras reintroducidas en 2025.






