Un delfín listado adulto murió después de ser asistido en la costa de l’Ametlla de Mar (Tarragona) por los Agents Rurals, que actuaron siguiendo las indicaciones de la Fundació CRAM mientras llegaba el equipo especializado.
El ejemplar estaba muy debilitado y presentaba alteraciones neurológicas. Durante la asistencia, los agentes mantuvieron el espiráculo fuera del agua para facilitar la respiración y evitar que el animal se ahogara. La intervención fue difundida inicialmente por los Agents Rurals y recogida posteriormente por varios medios catalanes.
El animal no sobrevivió
Una información posterior sobre el mismo episodio identificó al animal como una hembra adulta de delfín listado de unos dos metros y confirmó que murió pese a las tareas de asistencia. El cuerpo fue trasladado para realizar una necropsia, que deberá ayudar a aclarar qué proceso provocó su deterioro.
La causa de la muerte no debe darse por determinada antes de conocer los resultados de ese examen. Un varamiento puede estar relacionado con patologías, lesiones, desorientación u otros problemas, y la valoración veterinaria y la necropsia son las que permiten avanzar en el diagnóstico.
Qué hacer ante un cetáceo varado
Ante un delfín u otro cetáceo varado, la actuación debe quedar en manos de los servicios de emergencia y de los equipos especializados en fauna marina. Manipular al animal, intentar devolverlo al agua por cuenta propia o generar ruido y aglomeraciones puede aumentar su estrés y dificultar el trabajo de los profesionales.
En este caso participaron el Grup de Medi Marí de los Agents Rurals y la Fundació CRAM. La necropsia permitirá obtener información útil tanto para conocer el episodio como para el seguimiento sanitario y la conservación de los cetáceos.
Fuentes: Agents Rurals/CRAM, información recogida por Canal TE y CatalunyaPress; actualización sobre el desenlace y la necropsia publicada el 27 de septiembre.






