La red gallega de recuperación de fauna silvestre, formada por cuatro centros, atendió durante 2025 a 4.572 animales pertenecientes a cerca de 200 especies. La cifra la hizo pública la Xunta de Galicia el 12 de marzo de 2026.
Puesto en perspectiva diario, el dato significa una media de más de doce animales ingresados cada día del año, festivos incluidos, repartidos entre cuatro instalaciones que funcionan como puerta de entrada única para cualquier vertebrado silvestre que aparezca herido o desvalido en la comunidad.
Una red, no un centro
La estructura en cuatro centros es lo que hace posible ese volumen. Una comunidad con más de mil quinientos kilómetros de costa y una superficie forestal enorme no puede concentrar la recepción de fauna en un único punto: el tiempo de traslado es, en un animal herido, parte del pronóstico. Repartir la red permite que el intervalo entre el hallazgo y la primera atención veterinaria se mida en horas y no en jornadas.
Ese reparto también especializa. En Galicia conviven ingresos de fauna marina —aves pelágicas, tortugas, mamíferos varados— con los de fauna forestal y con los casos urbanos de aves comunes, y no todos los centros reciben la misma mezcla.
Doscientas especies bajo un mismo protocolo
Casi doscientas especies distintas en un solo ejercicio es una cifra que describe bien el problema técnico de estos centros: son hospitales generalistas obligados a manejar dietas, temperaturas, alojamientos y tiempos de rehabilitación radicalmente distintos según lo que cruce la puerta. Un vencejo, un lobo, un galápago y un alcatraz no comparten prácticamente nada más que el expediente administrativo.
La cifra también funciona como termómetro indirecto de conflicto entre actividad humana y fauna. La mayoría de los ingresos en centros de recuperación europeos responde a colisiones, atropellos, electrocuciones, capturas accidentales y pollos recogidos por personas que creen que están abandonados. Sin desglose, sin embargo, esa lectura es sólo una hipótesis razonable, no un dato verificado de este balance.
Lo que la cifra no dice
La comunicación de la Xunta ofrece el total, pero no permite ir más allá. No consta cuántos de los 4.572 animales fueron finalmente liberados, que es la cifra que mide el resultado del trabajo y no sólo su volumen. Tampoco se detalla el reparto por centro, la distribución por especies o grupos taxonómicos, ni las causas de ingreso. No se indica si el dato de 2025 sube o baja respecto a años anteriores, ni cuántos ejemplares pertenecen a especies amenazadas o protegidas.
Sin tasa de liberación, un balance de fauna silvestre informa de la presión asistencial, pero no de la eficacia del sistema. Radar Animal actualizará esta pieza si la Xunta publica la memoria desglosada del ejercicio.
Fuentes: Xunta de Galicia, nota de prensa sobre la atención a fauna silvestre en los centros de recuperación, publicada el 12 de marzo de 2026. https://www.xunta.gal/es/notas-de-prensa/-/nova/022400/xunta-atendio-ano-pasado-casi-4-600-animales-200-especies-sus-centros-recuperacion






