La Guardia Civil halló 250 cadáveres de animales y rescató 171 ejemplares vivos en una instalación de Ordes (A Coruña) que el propio instituto armado describe como un criadero clandestino. Los animales que seguían con vida se encontraban, según la nota oficial, en riesgo vital, y fueron retirados del lugar y reubicados en centros adecuados. La actuación, desarrollada por el SEPRONA, se hizo pública el 11 de octubre de 2025.
Qué localizó el SEPRONA
Entre los animales rescatados con vida figuran perros, chinchillas, caballos enanos, patos, cacatúas, guacamayos y otras aves. Es una combinación que apunta a la cría y tenencia simultánea de especies muy distintas en un mismo emplazamiento, con necesidades de alojamiento, alimentación, temperatura y manejo que no tienen prácticamente nada en común entre sí. Mantener a la vez psitácidas, roedores, équidos y perros exige una capacidad técnica y unas instalaciones que rara vez coinciden en una explotación no autorizada.
Los 250 animales hallados sin vida y los 171 supervivientes aparecieron en ese mismo escenario. Este medio no entra en la descripción del estado de los cadáveres ni de las instalaciones más allá de lo que consta en la comunicación oficial.
Qué ocurre ahora con los 171 animales
Los ejemplares rescatados fueron trasladados a centros con capacidad para atenderlos. Es el trámite habitual en este tipo de intervenciones y suele ser el más largo: un animal retirado en el marco de una investigación queda vinculado al procedimiento, y su situación definitiva, incluida la posibilidad de una adopción, depende de decisiones administrativas o judiciales que llegan mucho después del titular. Nada en la información difundida permite anticipar ese destino final.
Un procedimiento abierto
Conviene subrayar en qué punto está este caso: es una investigación. No consta ninguna sentencia, de modo que los hechos descritos son presuntos y cualquier persona investigada está amparada por la presunción de inocencia mientras no exista una resolución judicial firme.
La comunicación oficial no precisa el número de personas investigadas ni su identidad, y este medio no los completa. Tampoco desglosa qué parte de la actuación se encauza como posible ilícito penal, dado que el maltrato y la muerte de animales están tipificados en el Código Penal, y qué parte corresponde a infracciones administrativas en materia de núcleos zoológicos, identificación, transporte o sanidad animal. Son dos vías distintas, con órganos, plazos y consecuencias diferentes, y presentarlas como una sola induce a error.
Lo que falta por confirmar
No se han hecho públicos los centros concretos a los que fueron llevados los animales, ni si se han adoptado medidas cautelares sobre la instalación, ni desde cuándo venía funcionando, ni cómo se originó la investigación. Tampoco consta el desglose por especie de los 171 supervivientes ni de los 250 animales muertos.
Este medio actualizará esta información cuando se conozca una resolución judicial o administrativa posterior.
Fuentes: Guardia Civil, nota de prensa publicada el 11 de octubre de 2025.






