Un informe elaborado por la Cátedra One Health, impulsada conjuntamente por el Colegio de Veterinarios de Málaga y las universidades de Málaga y Córdoba, ha analizado 80 jabalíes y cerdos asilvestrados capturados en el entorno urbano y periurbano de Marbella, Málaga capital, Fuengirola y Benahavís. El resultado: el 86,3% dio positivo a uno o más agentes zoonósicos, es decir, transmisibles a las personas, y al sumar los animales con anticuerpos frente a algún patógeno, aunque no estuvieran infectados en el momento del muestreo, la cifra sube al 92,5%.
El equipo realizó más de 2.400 analíticas sobre esos 80 animales, buscando un panel amplio de agentes. Entre los patógenos con mayor presencia destacan Blastocystis spp., un parásito intestinal, y el virus de la hepatitis E, que en personas puede causar una infección hepática.
Por qué el entorno urbano cambia el problema
Que un jabalí porte patógenos no es, en sí mismo, una sorpresa: la fauna silvestre convive con parásitos y virus de forma habitual, y en el monte eso rara vez supone un riesgo directo para las personas. Lo que cambia el planteamiento es dónde se ha hecho este muestreo: no en zonas forestales alejadas, sino en el entorno inmediato de núcleos urbanos de la Costa del Sol, donde el jabalí ha aprendido a acercarse a los contenedores de basura y a convivir con la actividad humana diaria.
Esa cercanía es, precisamente, lo que convierte un dato de fauna silvestre en una cuestión de salud pública: cuanto más contacto, directo o indirecto, tienen las personas con estos animales o con sus restos, mayor es la oportunidad de que un patógeno cruce esa frontera.
Lo que recomienda el informe
Tres líneas concretas: mantener una vigilancia permanente bajo el enfoque One Health, es decir, coordinada entre sanidad animal y sanidad humana; reforzar la bioseguridad urbana reduciendo el acceso de los jabalíes a los residuos alimenticios de las ciudades, que es lo que los atrae en primer lugar; y lanzar campañas de información sobre los riesgos del contacto directo o indirecto con estos animales, dirigidas a la población de las zonas afectadas.
Fuentes: Cátedra One Health (Colegio de Veterinarios de Málaga, Universidad de Málaga y Universidad de Córdoba), informe difundido el 5 de agosto de 2026.






