El Grupo de Especialidad en Medicina del Comportamiento Animal (GEMCA), integrado en la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (AVEPA), ha difundido una serie de recomendaciones dirigidas a reducir el estrés de perros y gatos durante las evacuaciones por incendios, en plena temporada de riesgo alto en buena parte de España.
El enfoque no es solo la seguridad física del animal durante el traslado, que suele ser la prioridad obvia en una emergencia. Es también su bienestar emocional durante todo el proceso: la salida precipitada, el traslado, la estancia en un alojamiento temporal desconocido y, finalmente, el regreso a casa.
Antes y durante la evacuación
La recomendación más repetida es la de la doble sujeción: dos puntos de anclaje o control (por ejemplo, arnés y collar con sus correas correspondientes) para reducir el riesgo de que el animal, asustado por el ruido, el humo o la confusión, consiga soltarse y huir en el peor momento posible. Un animal perdido durante una evacuación por incendio es, con diferencia, uno de los escenarios más difíciles de resolver bien.
En el alojamiento temporal
Aquí es donde la guía entra en más detalle. Recomienda crear, dentro del espacio provisional, un refugio seguro y predecible: una zona tranquila, transportines cubiertos con una manta para reducir estímulos visuales, superficies elevadas para que los gatos puedan vigilar su entorno desde altura, que es donde se sienten más seguros, y mantener en la medida de lo posible las rutinas de alimentación y descanso previas.
Un punto que merece destacarse porque va en contra de un instinto humano habitual: la guía aconseja no forzar el contacto físico con el animal durante esos primeros momentos. En su lugar, propone respetar su espacio y usar premios a distancia para reconstruir la confianza poco a poco, en lugar de acercarse a abrazarlo o tranquilizarlo físicamente, algo que en un animal ya sobrepasado puede aumentar el estrés en vez de reducirlo.
Para entretener y reducir la ansiedad durante la espera, se recomiendan juegos de rastreo y búsqueda de premios, juguetes masticables e interactivos, y sesiones de juego suave, siempre acompañadas de la presencia de la persona cuidadora habitual, que sigue siendo el ancla emocional más importante del animal en toda esta situación.
Cuándo consultar al veterinario
La guía identifica también los cambios de comportamiento que deberían motivar una consulta profesional una vez pasada la emergencia inmediata: alteraciones que persisten más allá de los primeros días, en lugar de remitir poco a poco a medida que el animal recupera su rutina. No todo el estrés de una evacuación se resuelve solo con tiempo, y saber distinguir cuándo hace falta ayuda añadida es parte de la propia recomendación.
📌 Nota sobre el estado de esta publicación
Este artículo se basa en la cobertura de Diario Veterinario sobre la guía de GEMCA-AVEPA. No hemos podido localizar el documento original (PDF o publicación directa en la web de GEMCA o AVEPA) para contrastarlo palabra por palabra. Las recomendaciones descritas aquí proceden de la reconstrucción periodística de la guía, no de una lectura directa del documento.
Fuentes: Diario Veterinario, «Publican una guía para proteger el bienestar emocional de perros y gatos durante evacuaciones por incendios», 5 de agosto de 2026, atribuida al Grupo de Especialidad en Medicina del Comportamiento Animal (GEMCA-AVEPA).






