Especialistas de montaña de la Guardia Civil rescataron a un perro que había quedado atrapado en una grieta de una pared rocosa de unos 30 metros de altura en Fuentidueña, Segovia. El animal fue recuperado ileso y pudo regresar con su propietario.
La intervención se produjo el 28 de septiembre en un talud de difícil acceso. El perro había quedado encajado en una hendidura de la pared, en un punto al que no era posible llegar a pie sin asumir un riesgo elevado de caída.
Un descenso técnico para llegar hasta el animal
Los especialistas instalaron puntos de seguridad en la parte superior del cortado y uno de los agentes descendió mediante técnicas de rescate vertical hasta la grieta en la que permanecía el perro.
Una vez junto al animal, el agente pudo tranquilizarlo y asegurar su extracción. Después completó el descenso cargándolo hasta una zona segura, donde se comprobó que no presentaba lesiones aparentes ni signos de deshidratación.
El perro fue entregado a su propietario
El operativo terminó con el animal a salvo y de nuevo junto a su responsable. La actuación ilustra por qué, cuando un perro queda atrapado en una pared, barranco o zona de fuerte desnivel, intentar alcanzarlo sin material adecuado puede convertir un rescate animal en una emergencia también para las personas.
En situaciones similares, la recomendación práctica es evitar maniobras improvisadas y avisar a los servicios de emergencia o a las fuerzas de seguridad para que puedan valorar el acceso y los medios necesarios.
Los rescates de animales también requieren técnicas de montaña
Los grupos especializados en montaña intervienen habitualmente en accidentes y búsquedas de personas, pero sus capacidades de progresión vertical también pueden resultar decisivas cuando un animal queda atrapado en terreno inaccesible.
En este caso, la combinación de anclajes, cuerda y descenso controlado permitió llegar hasta el perro sin agravar la situación y completar el rescate con un desenlace positivo.







