Biodiversidad

El CREA de Melilla devuelve 63 animales silvestres a su hábitat en el primer semestre de 2026

10 de septiembre de 2026

El Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CREA) de Melilla devolvió a su hábitat 63 animales durante el primer semestre de 2026. Entre ellos, 18 erizos morunos (Atelerix algirus), 15 vencejos pálidos (Apus pallidus) y 14 tortugas moras (Testudo graeca), según el balance difundido por la Ciudad Autónoma de Melilla el 5 de agosto de 2026.

Tres especies concentran tres de cada cuatro liberaciones

Esas tres especies suman 47 de los 63 ejemplares liberados. El resto del balance lo completan cernícalos, lechuzas, murciélagos, camaleones y culebras, sin desglose público por especie. La concentración no es casual: responde a los tres grandes motivos por los que la fauna urbana acaba en un centro de recuperación. El erizo moruno se mueve de noche entre solares, cunetas y jardines, y aparece con frecuencia atropellado o recogido por vecinos. El vencejo pálido cae al suelo en verano desde nidos situados en fachadas y, una vez abajo, no puede levantar el vuelo por sí solo. La tortuga mora sufre la recogida como mascota, la fragmentación de su matorral y los trabajos agrícolas.

Una fauna de dos orillas en 12 kilómetros cuadrados

Melilla es un territorio muy pequeño con una fauna que no lo es. Su lista de especies mezcla elementos mediterráneos con otros de raíz norteafricana, y varias de las que aparecen en este balance tienen en las ciudades autónomas y en el sureste peninsular su única presencia española. El erizo moruno y la tortuga mora son los ejemplos más claros, y el camaleón, otro de los animales atendidos, es una especie que en España solo ocupa unas pocas comarcas del sur.

Eso convierte a un centro modesto en una pieza que no es sustituible. Sesenta y tres liberaciones no son una cifra grande en términos absolutos, pero afectan a poblaciones locales reducidas, donde cada ejemplar devuelto pesa proporcionalmente mucho más que en un territorio extenso. A esa escala tampoco existe la opción de derivar los animales a otra instalación cercana: en Melilla, el CREA es el único recurso disponible cuando alguien encuentra un erizo atropellado o un vencejo en el suelo.

Liberar es la parte final, y la más difícil de medir

Devolver un animal al medio no consiste solo en abrir una caja. Un vencejo debe recuperar músculo y capacidad de vuelo antes de la suelta, porque su vida transcurre casi entera en el aire y una salida prematura equivale a una segunda caída. Una tortuga mora tiene que regresar a un hábitat compatible con el suyo y, si es posible, al entorno del que salió, para no alterar poblaciones ajenas. Cada una de las 63 sueltas contabilizadas en el balance implica esa decisión previa sobre cuándo y dónde, que es donde se juega buena parte del éxito real del proceso.

Lo que el balance no dice

La información difundida recoge las liberaciones, pero no cuántos animales ingresaron en total en el mismo periodo, que es el dato que permitiría calcular el porcentaje de recuperación real del centro. Tampoco detalla las causas de ingreso, ni el desglose de los 16 ejemplares restantes, ni compara estas cifras con las de semestres anteriores. No se aportan datos de personal, presupuesto ni capacidad de las instalaciones, ni se indica en qué puntos concretos del territorio se realizaron las sueltas.


Fuentes: Ciudad Autónoma de Melilla, balance publicado el 5 de agosto de 2026.

Noticias relacionadas

También te puede servir

Enlaces de afiliado: si compras a través de ellos Radar Animal recibe una pequeña comisión, sin coste adicional para ti. Ninguna marca paga por aparecer aquí.

Relacionado con este tema