Biodiversidad

El CRAM atendió 276 animales marinos en 2025, con 165 tortugas y 37 varamientos de diablo de mar

10 de septiembre de 2026

Dos rescatadores examinando un diablo de mar varado en la playa

La Fundación CRAM cerró 2025 con 276 ejemplares atendidos en el litoral catalán: 165 tortugas marinas, 35 cetáceos y 76 elasmobranquios, el grupo que reúne tiburones y rayas. De las 98 tortugas vivas asistidas, 62 ya habían sido reintroducidas. La entidad registró además 37 varamientos de Mobula mobular, el diablo de mar mediterráneo, en varias comunidades del litoral mediterráneo español. El balance se publicó el 13 de enero de 2026.

La propia fundación describe el ejercicio como un récord de tortugas vivas atendidas y señala un fuerte aumento de los varamientos. Son dos afirmaciones distintas: una habla de capacidad del centro, la otra de lo que está pasando en el agua.

Cómo se reparten los 276

Las tres cifras suman exactamente el total, así que el balance está cerrado sobre sí mismo. Las tortugas marinas son el grupo mayoritario, con 165 ejemplares, algo más de la mitad. Los elasmobranquios aportan 76, y los cetáceos, 35.

El detalle relevante está en el segundo dato: de las 165 tortugas, 98 llegaron vivas. La diferencia corresponde a animales que llegaron muertos o que murieron en el proceso, y esos ejemplares también se atienden, se registran y se necropsian, porque de un animal muerto se obtiene información sobre la causa que lo mató. Un centro de recuperación es también un servicio de vigilancia sanitaria del mar.

Las tortugas que vuelven

Sesenta y dos de las 98 tortugas vivas ya habían sido devueltas al mar en el momento del balance. Es una proporción alta, y la cifra no está cerrada: quedan animales todavía en rehabilitación cuyo desenlace se conocerá más adelante. Una tortuga puede pasar meses en el centro antes de estar en condiciones de nadar por su cuenta, como ocurre con las capturadas de forma accidental por artes de pesca.

Que la mayoría de las que llegan vivas acabe volviendo es el argumento más sólido a favor de que existan centros así en la costa. También indica que buena parte de los ingresos responde a causas reversibles, no a enfermedades terminales.

Un dato que se sale del litoral catalán

Los 37 varamientos de Mobula mobular no se limitan a Cataluña: la entidad los registró en varias comunidades mediterráneas. El diablo de mar es una raya de gran tamaño, catalogada como amenazada, que se mueve en aguas abiertas y de la que se sabe poco. Treinta y siete ejemplares varados en un mismo año es una cifra que pide explicación y que la nota no da.

La captura accidental en artes de pesca es la hipótesis que se maneja habitualmente para este tipo de episodios, pero el balance no atribuye causas. Es un dato para seguir, no una conclusión.

Lo que el balance no explica

No consta el desglose de los 76 elasmobranquios entre tiburones y rayas, ni las especies concretas de cetáceos atendidas. Tampoco se detallan las causas de ingreso ni su peso relativo, de modo que no puede afirmarse cuánto pesa la pesca accidental frente a los plásticos, las colisiones o la enfermedad.

Sobre el aumento de varamientos no se aportan las cifras del año anterior con las que compararlo, ni el desglose por comunidad autónoma de los 37 casos de Mobula mobular. No se ha localizado un informe anual completo asociado a la nota; se actualizará esta información si la fundación lo publica.


Fuentes: Fundación CRAM, resumen de actividad de 2025 sobre rescates de fauna marina en el litoral catalán, publicado el 13 de enero de 2026.

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