El Principado de Asturias ha sometido a información pública un proyecto de bases reguladoras para subvencionar los gastos asociados a los perros de protección de ganado, según la información difundida el 9 de septiembre de 2026. El texto prevé una ayuda de hasta 720 euros por perro y un máximo de 15 ejemplares por explotación, destinada a cubrir alimentación, atención veterinaria, identificación y bienestar de estos animales. Se trata de un proyecto en tramitación, no de una ayuda aprobada ni de una convocatoria abierta: sus importes y condiciones pueden modificarse antes de la aprobación definitiva, y por ahora no existe plazo de solicitud.
Qué significa que un texto esté en información pública
La información pública es un trámite del procedimiento de elaboración de disposiciones administrativas. Consiste en publicar el borrador para que cualquier persona u organización interesada pueda presentar alegaciones durante un plazo determinado, antes de que el texto se apruebe.
Es un paso intermedio, no el final del camino. Tras él, la administración debe valorar las aportaciones recibidas, completar los informes preceptivos y aprobar en su caso las bases reguladoras, que se publicarán en el boletín oficial correspondiente. Solo después llegaría la convocatoria concreta, que es la que fija el plazo de presentación de solicitudes y el crédito efectivamente disponible. Entre el borrador y el primer pago pueden mediar meses, y ninguna de las cifras que figuran ahora está garantizada.
Qué es un perro de protección de ganado y en qué se diferencia de un perro de pastoreo
La confusión entre ambos tipos es habitual y relevante para entender la ayuda. El perro de pastoreo —border collie, carea— trabaja dirigido por el pastor, agrupa y conduce el rebaño y ejerce sobre él una presión controlada. El perro de protección, en cambio, no conduce: convive de forma permanente con los animales, se vincula al rebaño desde cachorro y actúa de manera autónoma disuadiendo a los depredadores que se aproximan. En la península ibérica esa función la desempeñan tradicionalmente razas como el mastín.
Esa diferencia tiene consecuencias prácticas y económicas. Un perro de protección permanece en el monte con el ganado, lo que complica su alimentación, su desparasitación, sus revisiones y su atención en caso de heridas. Además, para ser eficaz suele necesitarse más de un ejemplar por rebaño, con un número que depende del tamaño del grupo, de lo abrupto del terreno y de la presión de depredación. El techo de 15 perros por explotación que contempla el borrador se explica por esa lógica de trabajo en grupo.
Por qué una administración subvenciona estos gastos
El planteamiento se inscribe en las políticas de convivencia entre ganadería extensiva y fauna silvestre. En la cornisa cantábrica el ganado en régimen extensivo comparte territorio con grandes carnívoros, y los daños por depredación son una fuente estructural de conflicto. Frente al modelo basado únicamente en indemnizar los animales muertos, las medidas de prevención —perros de protección, pastores eléctricos, cercados nocturnos, presencia humana— buscan evitar el daño antes de que se produzca.
Los perros de protección se consideran una de esas medidas preventivas, pero tienen un coste que recae sobre el ganadero y que no desaparece: son animales que comen todo el año, que envejecen, que requieren vacunación, desparasitación y tratamiento cuando resultan heridos, y que deben estar identificados y registrados como cualquier otro perro. Una ayuda dirigida a alimentación, atención veterinaria, identificación y bienestar aborda precisamente ese gasto recurrente, no la adquisición del animal.
Hay además una dimensión de bienestar animal que suele pasar inadvertida. Un perro de protección mal alimentado, sin control sanitario o sin seguimiento no solo sufre: también es menos eficaz en su función, porque un animal debilitado no disuade. Vincular la ayuda al bienestar y a la atención veterinaria alinea, al menos sobre el papel, el interés del ganadero con el del perro.
Las cuentas y sus límites
Los 720 euros por perro deben leerse como un tope de ayuda, no como una estimación del coste anual real de mantener un mastín en el monte, que puede situarse por encima según la alimentación empleada y las incidencias veterinarias del año. Con el máximo de 15 ejemplares, el techo teórico por explotación se situaría en 10.800 euros, una cifra que en la práctica solo alcanzarían explotaciones grandes con muchos perros en activo.
Quedan por concretar las cuestiones que suelen determinar el alcance real de una ayuda de este tipo: qué explotaciones podrán acceder, qué documentación deberá justificar el gasto, si se exigirá acreditar que los perros trabajan efectivamente con el rebaño, qué ocurrirá si las solicitudes superan el crédito disponible y con qué presupuesto total se dotará la línea. Nada de eso está cerrado mientras el texto siga en tramitación.
Lo que queda por confirmar
La información disponible no precisa el plazo concreto de la información pública ni la fecha prevista de aprobación de las bases, ni el importe global que el Principado destinaría a esta línea de ayudas. Tampoco consta si la subvención tendrá carácter anual y recurrente o si se plantea como una convocatoria puntual.
No se detallan los requisitos exigibles a las explotaciones ni a los perros —razas admitidas, edad mínima, necesidad de identificación previa, acreditación de su función de protección—, ni cómo se justificarán los gastos ni qué controles se aplicarán. Falta igualmente saber si la medida se enmarca en un plan más amplio de prevención de daños de fauna, cómo se relaciona con el sistema de indemnizaciones por depredación ya existente y si contempla obligaciones específicas en materia de bienestar o de control de los perros frente a terceros, un aspecto sensible en zonas de tránsito de senderistas. Radar Animal actualizará esta ficha cuando se publiquen las bases definitivas o la primera convocatoria.
Fuentes: Animal’s Health, información publicada el 9 de septiembre de 2026 — https://www.animalshealth.es/politica/asturias-subvencionara-gastos-veterinarios-perros-protegen-ganado






