Vecinos de los municipios que rodean el Parque Natural de Collserola, en el área metropolitana de Barcelona, han reunido más de 5.000 firmas a través de una petición en Change.org para pedir la reapertura del parque, cerrado al público desde hace meses por el brote de peste porcina africana detectado en la población de jabalíes de la zona.
Los promotores de la petición argumentan que el acceso a la montaña es «fundamental para la salud física y mental» de miles de personas que usaban el espacio con regularidad, ya fuera para caminar, correr o simplemente pasear.
La cifra que mide el coste de las restricciones
El impacto es medible: el parque ha registrado un descenso del 83% en el número de visitantes desde que se activaron las restricciones de acceso. Es una cifra que traduce en números concretos lo que la petición formula como reclamo cualitativo: un espacio natural de uso masivo, prácticamente vacío durante meses.
La respuesta de la Generalitat, sin fecha
El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, ha reconocido abiertamente la complejidad de la situación con una frase que resume bien la postura oficial: «No podemos decir cuándo abrirá Collserola». Frente a las peticiones de un calendario claro para levantar las restricciones, la posición del Govern es de cautela extrema, sin comprometerse a ningún plazo.
Por qué la cautela, aunque resulte impopular
Conviene explicar el porqué de esa prudencia, aunque no sea la parte más visible del conflicto. La peste porcina africana se transmite entre jabalíes por contacto directo y a través de restos de comida o cadáveres infectados, y el virus puede sobrevivir en el entorno durante largos periodos. Reabrir un espacio de uso masivo a personas, mascotas y bicicletas mientras el virus sigue circulando en la población de jabalíes multiplica las vías por las que podría propagarse a otras zonas, o llegar a explotaciones porcinas cercanas, con las consecuencias económicas y sanitarias que ya se han descrito en otras piezas sobre esta enfermedad.
Eso no hace que la reclamación vecinal carezca de fundamento: el coste social y de salud pública de mantener cerrado un espacio verde de referencia para el área metropolitana de Barcelona es real, y ocho meses es mucho tiempo. Es, sencillamente, un conflicto entre dos tipos de coste, sanitario uno y de bienestar social el otro, que no tiene una solución obviamente correcta.
Lo que la fuente no permite afirmar
No hay, en la información disponible, una evaluación técnica independiente que compare el riesgo epidemiológico real de una reapertura parcial o gradual frente al mantenimiento del cierre total. La reclamación vecinal y la respuesta institucional están descritas tal como se han producido, sin presentar ninguna de las dos posiciones como la única razonable.
Fuentes: Metrópoli Abierta (El Español), «Vecinos de Collserola reclaman reabrir el parque tras meses de restricciones por la peste porcina africana», 21 de mayo de 2026, y «El acceso a Collserola en Barcelona seguirá restringido durante verano por la Peste Porcina Africana», 27 de julio de 2026. Crónica Global, «Collserola pierde el 83% de sus visitantes por las restricciones de la peste porcina», 6 de junio de 2026.






