El SEPRONA de la Guardia Civil ha recuperado en Las Palmas de Gran Canaria varias piezas procedentes de animales protegidos por el convenio CITES que se encontraban en una colección privada sin la documentación necesaria para acreditar su origen y tenencia legal.
La actuación afecta a piezas de marfil, un esqueleto de coral y un caparazón de tortuga boba. Según la información difundida este 29 de septiembre, el propietario manifestó que los objetos llevaban años almacenados, pero no disponía de los certificados oficiales exigibles.
¿Qué se ha recuperado?
Entre los especímenes intervenidos figuran colmillos de marfil, además de coral y el caparazón de una tortuga boba, especie marina protegida. La presencia de estos materiales en una colección privada no implica por sí sola que su posesión sea legal: determinadas especies y productos derivados están sometidos a controles documentales y comerciales específicos.
Por qué importa CITES
El Convenio CITES regula el comercio internacional de especies amenazadas y de productos derivados de ellas. Su objetivo es evitar que la compraventa y circulación de animales, plantas o partes de estos ejemplares ponga en peligro su supervivencia.
En España, el SEPRONA participa en la investigación y control de este tipo de infracciones. La intervención de Las Palmas recuerda que las piezas antiguas o heredadas también pueden requerir documentación que acredite su procedencia legal.






