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Una osa parda de más de 20 años muere arrollada por un tren en Campoo de Enmedio

27 de septiembre de 2026

Oso pardo en un entorno forestal, imagen contextual

Una osa parda cantábrica de edad avanzada murió tras ser arrollada por un tren de mercancías en Cañeda, una localidad del municipio de Campoo de Enmedio, en Cantabria. El accidente ocurrió pasadas las 23:00 horas del viernes 25 de septiembre. La información difundida posteriormente por el Gobierno de Cantabria sitúa el peso del animal en torno a los 150 kilos y señala que superaba los 20 años.

El conductor del convoy comunicó inicialmente que había atropellado a un jabalí. A la mañana siguiente, responsables de ADIF y agentes del Medio Natural de la Dirección General de Montes y Biodiversidad acudieron al punto del accidente y comprobaron que se trataba de un oso pardo.

La primera identificación del animal tuvo que ser corregida

Las primeras informaciones oficiales describieron al ejemplar como un macho subadulto de unos 80 kilos y aproximadamente tres años. Esa identificación fue corregida horas después, una vez trasladado el cadáver al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre del Gobierno de Cantabria, en Villaescusa.

La revisión confirmó que se trataba en realidad de una hembra de alrededor de 150 kilos y más de 20 años. Debido a su edad, el Gobierno cántabro indicó que ya se encontraba fuera de la etapa reproductiva.

La corrección es relevante porque cambia de forma sustancial el perfil biológico del ejemplar. No era un oso joven en dispersión, como se creyó en un primer momento, sino una hembra veterana de la población cantábrica.

El impacto le causó traumatismos graves

La evaluación realizada tras el traslado del cadáver detectó lesiones traumáticas severas compatibles con un atropello ferroviario de gran energía. Según la información difundida por el Ejecutivo autonómico, las lesiones afectaban a la mandíbula, varias extremidades y la región lumbar.

Los técnicos consideran que, con toda probabilidad, la osa murió en el mismo momento del impacto debido a la violencia del choque y a la gravedad de los traumatismos.

El cuerpo fue recogido por agentes del Medio Natural y trasladado al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Villaescusa, donde quedó refrigerado a la espera de la necropsia y de los análisis protocolarios.

La necropsia debe completar la identificación y el estudio sanitario

La necropsia estaba prevista para el lunes 28 de septiembre. Además de completar la valoración veterinaria de las lesiones, el procedimiento contempla la obtención de muestras destinadas a la identificación genética del ejemplar y a otros análisis relacionados con el estado sanitario de la población de oso pardo de la Cordillera Cantábrica.

A 29 de septiembre, Radar Animal no ha localizado una comunicación pública posterior del Gobierno de Cantabria con los resultados completos de esa necropsia, por lo que no atribuimos al examen conclusiones que todavía no hayan sido difundidas oficialmente.

Un caso poco habitual en España

El Gobierno de Cantabria comunicó el accidente como el primer caso conocido en España de un oso pardo atropellado por un tren. El siniestro introduce además una forma de mortalidad accidental distinta de los atropellos en carretera, que son más habituales en el seguimiento de fauna silvestre.

La muerte se produjo en una zona de la Cordillera Cantábrica donde la presencia del oso forma parte del seguimiento habitual de la especie. El oso pardo cantábrico, Ursus arctos, está incluido en el Catálogo Español de Especies Amenazadas en la categoría de “En peligro de extinción”.

El Ministerio para la Transición Ecológica recuerda que la población cantábrica se distribuye en dos grandes núcleos, occidental y oriental, y que la conectividad entre poblaciones constituye uno de los elementos relevantes para su conservación a largo plazo.

Las muertes accidentales también forman parte del seguimiento de una especie amenazada

En una especie catalogada en peligro de extinción, cada muerte no natural aporta información útil para el seguimiento de la población. Por eso, además de determinar la causa inmediata del fallecimiento, se recogen muestras genéticas y sanitarias que pueden permitir identificar al ejemplar y relacionarlo con otros datos disponibles sobre la población cantábrica.

En este caso, la causa directa conocida es el fuerte impacto con el tren de mercancías. Queda pendiente conocer si los análisis posteriores aportan información adicional sobre la identidad genética y el estado sanitario de la osa.

Fuentes: Gobierno de Cantabria, Dirección General de Montes y Biodiversidad; Europa Press Cantabria; Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

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