Casi nadie se queda en tierra por desconocer que hace falta un microchip. Se queda en tierra por haber empezado tarde.
Los requisitos para desplazarse con perros, gatos y hurones no son especialmente complicados de entender. Lo que tienen es una estructura encadenada: cada paso solo puede darse cuando ha terminado el anterior, y algunos de esos plazos se miden en meses. Un viaje que se prepara con tres semanas de antelación puede ser sencillamente imposible, no por falta de papeles sino por falta de tiempo.
Esta guía recoge lo que establece el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ordenado por ese criterio.
Primero: ¿es un viaje o es un movimiento comercial?
Esta es la pregunta que decide todo lo demás, y mucha gente ni se la plantea.
Se considera desplazamiento no comercial cuando se cumplen todas estas condiciones: se trasladan como máximo cinco animales, no hay intención comercial ni transmisión de la propiedad, y los animales van acompañados por su propietario o por una persona autorizada por escrito, que debe llevar esa autorización junto a la documentación. Si el animal no puede viajar con su dueño, cabe que lo haga por separado dentro de un plazo de cinco días respecto al desplazamiento de este.
Si falla cualquiera de esos puntos —más de cinco animales, ánimo de lucro, cambio de propietario, animal que viaja solo sin ese vínculo—, deja de ser un viaje y pasa a ser un movimiento comercial, con requisitos distintos y más exigentes. Es el caso, por ejemplo, de una adopción internacional o de traer un cachorro comprado en otro país.
Lo que se necesita siempre
Tres cosas, para cualquier destino:
Identificación. Microchip, o tatuaje legible si se aplicó antes del 3 de julio de 2011. Después de esa fecha, el tatuaje ya no vale.
Vacunación antirrábica en vigor en el momento del viaje.
Pasaporte europeo para animales de compañía, expedido por un veterinario, con sus apartados cumplimentados: propietario, descripción del animal, marcado, expedición del pasaporte y vacunación antirrábica.
El orden importa. La vacuna solo es válida si se administra después de colocar el microchip. Si se hizo al revés, hay que revacunar.
El primer plazo: los 21 días
Un animal no puede viajar recién vacunado. La vacuna se administra a partir de las 12 semanas de edad y hay que esperar 21 días desde entonces para que se considere válida.
De ahí sale la edad mínima real para un desplazamiento dentro de la Unión Europea: 15 semanas. Poco menos de cuatro meses. Antes de eso no hay forma de cumplir los requisitos.
Viajar a otro país de la Unión Europea
Con microchip, vacuna antirrábica válida y pasaporte europeo, basta.
Hay cuatro excepciones que conviene no pasar por alto: Irlanda, Malta, Finlandia y Noruega exigen además un tratamiento frente a Echinococcus multilocularis, un parásito, administrado por un veterinario en una ventana estrecha: entre 24 y 120 horas antes de la llegada. No antes, no después. Y debe quedar registrado en el pasaporte.
Se comportan como Estados miembros a estos efectos: Andorra, Suiza, Islas Feroe, Gibraltar, Groenlandia, Islandia, Liechtenstein, Mónaco, San Marino, Ciudad del Vaticano, Noruega e Irlanda del Norte.
Salir de la Unión Europea
Aquí no hay regla general. Cada país fija sus propios requisitos, y pueden incluir cuarentenas, análisis, vacunas adicionales o restricciones por raza.
La vía correcta es consultar la embajada o el consulado del país de destino y el portal CEXGAN, a través del cual el veterinario solicita los certificados de exportación. Conviene hacerlo con meses de margen, no con semanas: hay destinos cuyos plazos superan con holgura los europeos.
Volver, que es donde está la trampa
Esta es la parte que más viajes arruina, y merece leerse dos veces.
Si el regreso a España se produce desde un país que no figura en la lista de terceros países autorizados, no basta con la vacuna. Hacen falta, en este orden:
- Un análisis serológico que demuestre un nivel de anticuerpos frente a la rabia igual o superior a 0,5 UI/ml, realizado en un laboratorio autorizado por la Unión Europea.
- Ese análisis debe hacerse con la sangre extraída al menos 30 días después de la vacunación.
- Desde la extracción de esa muestra hay que esperar 90 días para poder entrar en la Unión Europea.
Sumado todo: vacunación a las 12 semanas, 30 días de espera, extracción, 90 días más. La edad mínima para entrar en la UE desde uno de esos países se sitúa en torno a los siete meses.
Hay una excepción decisiva, y es la que salva la mayoría de los viajes de ida y vuelta: si el animal se vacunó y se le hizo la analítica antes de salir de la Unión Europea, el plazo de 90 días no se aplica al regresar. Por eso, cuando el destino es un país no listado, la analítica se hace antes de irse, no al volver. Quien lo descubre en el aeropuerto de vuelta descubre también que su animal no puede regresar hasta pasados tres meses.
Además, la entrada debe hacerse por un Punto de Entrada de Viajeros autorizado, con declaración a la aduana ante la Guardia Civil o el personal aduanero habilitado.
Traer un animal desde fuera de la Unión Europea
Para importaciones, la documentación es otra: certificado zoosanitario firmado por un veterinario oficial del país de origen, redactado como mínimo en español, junto con la declaración según modelo de la Unión Europea y una copia certificada de los documentos de identificación y vacunación. Siguen exigiéndose microchip o tatuaje, vacuna antirrábica en vigor y, si procede del país de origen, la serología.
Quién expide cada cosa
| Documento | Lo emite |
|---|---|
| Pasaporte europeo | Un veterinario |
| Certificado de exportación | El veterinario, a través de CEXGAN |
| Análisis serológico de rabia | Laboratorio autorizado por la UE |
| Declaración de entrada | Se presenta ante aduanas o Guardia Civil |
Tres consejos que no están en la norma
Estos son nuestros, no del Ministerio.
Empieza por el final. Antes de mirar la ida, comprueba qué necesitas para volver. Es el requisito más largo y el que nadie consulta primero.
Confirma la lista de países el mismo mes del viaje. Las listas de terceros países autorizados y los requisitos por destino se actualizan. Lo que era cierto el año pasado puede no serlo ahora.
Pide cita con el veterinario antes de comprar el billete, no después. Los 21 días de la vacuna, la ventana de 24 a 120 horas del tratamiento antiparasitario y los 30 días previos a la serología dependen de que haya hueco en la agenda de una clínica.
Fuente: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, «Viajar con perros, gatos y hurones». Página oficial consultada el 30 de julio de 2026.






