La Fundació MONA, el centro de recuperación de primates situado en la provincia de Girona, ha acogido la primera prueba realizada en el mundo con una herramienta genética portátil pensada para averiguar de qué zona de África procede un chimpancé (Pan troglodytes) confiscado. El ensayo lo han llevado a cabo investigadores de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) junto a socios internacionales, según la información difundida por la propia fundación el 6 de agosto de 2025.
Qué se ha probado
El propósito del dispositivo es identificar el origen geográfico de un chimpancé a partir de su material genético, y hacerlo con un equipo transportable en lugar de con la infraestructura fija de un laboratorio de referencia. MONA ofrecía a los investigadores algo que un laboratorio no tiene: primates reales, buena parte de ellos procedentes de decomisos y de cautiverio irregular, con historiales de origen incompleto o directamente desconocido sobre los que contrastar el método.
La fundación lo presenta como una primera prueba, no como un servicio en funcionamiento. Se ha ensayado la herramienta; no se ha anunciado que esté ya operativa en fronteras, aeropuertos o puntos de decomiso.
Por qué el origen es la pieza que falta
Cuando se interviene un chimpancé fuera de su área de distribución, lo habitual es saber que su tenencia es irregular y no saber casi nada más. El animal no llega con documentación fiable, y la especie se reparte en varias subespecies y poblaciones a lo largo del África ecuatorial, desde Senegal hasta Tanzania. Sin origen no hay mapa: no se puede señalar qué población concreta está siendo esquilmada, ni orientar la investigación hacia las rutas que salen de esa zona, ni decidir con criterio biológico cuál es el destino adecuado para el ejemplar rescatado.
Una herramienta capaz de responder a esa pregunta en poco tiempo y sin enviar muestras a otro país cambia el orden de las cosas: convierte un dato que hoy llega tarde, o no llega nunca, en información utilizable mientras el caso todavía está abierto.
Lo que no se concreta todavía
La información difundida no detalla qué tecnología concreta emplea el dispositivo, cuántas muestras se analizaron en MONA, con qué margen de precisión geográfica devuelve el resultado ni cuánto tarda en hacerlo. Tampoco se indica si el trabajo ha sido publicado en una revista científica, ya que no consta ningún DOI asociado, ni qué plazos manejan los investigadores para llevarlo a un uso real sobre el terreno, que es donde tendría sentido. Quedan igualmente sin especificar los socios internacionales que participan y la financiación del proyecto.
Este medio actualizará la información si se publica el estudio o si los responsables concretan un calendario de aplicación.
Fuentes: Fundació MONA, nota informativa publicada el 6 de agosto de 2025.






