La Fundación Igualdad Animal entregó el miércoles 14 de octubre de 2026 más de 100.000 firmas en el Registro del Congreso de los Diputados, en Madrid, para pedir al Gobierno que prohíba la matanza de pollitos macho recién nacidos en la industria del huevo.
Qué reclama la organización
Según la cobertura de EFE, la entidad registró 100.723 firmas. Su reclamación se refiere a los pollitos macho de las razas utilizadas para producir huevos, que son descartados al nacer porque no pueden poner huevos y, según la ONG, su crecimiento no resulta rentable para la industria cárnica. Igualdad Animal habla de alrededor de 35 millones de pollitos macho al año en España, una cifra de la organización. La ONG denuncia que se matan por métodos como la trituración o el gaseado con dióxido de carbono y recuerda que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) advirtió en 2019 de los problemas de bienestar de esos métodos.
La alternativa tecnológica
La campaña propone el sexado in ovo, un procedimiento que permite identificar el sexo de los embriones durante la incubación y evitar así el nacimiento de los machos destinados a ser sacrificados. La organización asegura que esta tecnología ya se usa a escala comercial. Según EFE, Igualdad Animal pide que España se adelante a la Unión Europea y señala que la práctica ya está regulada en países como Alemania, Francia, Italia, Luxemburgo, Austria o Bélgica. La entrega de firmas es una petición política: no supone que el Congreso haya aprobado ninguna ley ni que el Gobierno haya adoptado la prohibición.
La posición del sector
Europa Press recogió también la posición de la Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos (INPROVO). Sus fuentes comparten la necesidad de reducir progresivamente la eliminación de machos ponedores de un día mediante tecnologías de sexado in ovo, en las que dicen que el sector ha avanzado e invertido en los últimos cinco años. Consideran esencial ir de la mano del conjunto de la UE para evitar competencia desleal entre productores y entre Estados miembros, y piden evaluar el impacto económico de una posible prohibición y establecer mecanismos de compensación frente a las importaciones. Es una posición sectorial, no una evaluación independiente de la eficacia de cada tecnología.
Qué no se sabe
Las fuentes consultadas no indican fecha de debate parlamentario ni respuesta oficial del Gobierno a estas firmas. El número exacto de 100.723 firmas procede de la información de EFE.






