Biodiversidad

Veterinarios españoles documentan la compleja cirugía ocular que salvó a Zezé, un chimpancé rescatado del tráfico ilegal

17 de septiembre de 2026

Zezé, el chimpancé rescatado del tráfico ilegal, durante su recuperación veterinaria

Un equipo veterinario con participación española intervino quirúrgicamente a Zezé, un chimpancé (Pan troglodytes) rescatado del tráfico ilegal de fauna que había desarrollado una infección orbitaria crónica. La cirugía ocular, adaptada a la anatomía particular de la especie, fue documentada y difundida el 9 de septiembre de 2025. La intervención se realizó en la República del Congo, en el marco de la atención veterinaria que reciben los primates recuperados del comercio ilegal antes de su rehabilitación.

De víctima del tráfico a paciente clínico

Los chimpancés que llegan a centros de rescate procedentes del comercio ilegal suelen hacerlo en condiciones que dejan huella. La captura de crías para el mercado de mascotas exóticas o de espectáculos implica con frecuencia meses o años de cautividad en condiciones inadecuadas, con dietas deficientes, alojamientos improvisados y ausencia total de atención sanitaria. Las secuelas físicas que se detectan después del rescate son, en muchos casos, el resultado acumulado de ese periodo.

El caso de Zezé encaja en ese patrón: una lesión que se cronifica porque nadie la trató a tiempo. Una infección orbitaria —la que afecta a la cavidad ósea que aloja el globo ocular y a los tejidos que lo rodean— es especialmente delicada precisamente por su localización, con estructuras vasculares y nerviosas próximas y una vía anatómica de progresión hacia el interior del cráneo.

Por qué operar el ojo de un chimpancé no es operar el de un perro

La medicina de primates no humanos parte de un problema básico: la mayor parte del instrumental, de los protocolos anestésicos y de las técnicas quirúrgicas disponibles están descritos para especies domésticas o para humanos, y ninguno de los dos modelos encaja del todo. En el caso del chimpancé, la anatomía craneofacial —con un desarrollo del arco supraorbitario y de la musculatura masticatoria muy distinto al humano y al de los carnívoros domésticos— obliga a modificar las vías de abordaje habituales.

A esa dificultad se suma el manejo del paciente. Un chimpancé adulto es un animal de fuerza considerable que no colabora con el postoperatorio: no se le pueden explicar las restricciones, no tolera vendajes ni collares de forma prolongada y cualquier revisión posterior exige una nueva inmovilización química, con el riesgo anestésico que eso implica. Todo ello empuja a resolver el problema en el menor número posible de intervenciones.

Cirugía en un contexto de campo

Buena parte de la clínica de primates rescatados se practica en instalaciones situadas en los propios países de origen, donde no siempre hay acceso a diagnóstico por imagen avanzado, a laboratorio inmediato o a monitorización anestésica del nivel de un hospital veterinario europeo. Los equipos que colaboran en estos centros trabajan con el material disponible y con planificaciones que contemplan alternativas si el hallazgo intraoperatorio no coincide con lo previsto.

Ese es también el motivo por el que documentar y publicar casos como este tiene valor más allá del animal concreto. La casuística en primates no humanos es escasa y está dispersa, y cada intervención descrita con detalle amplía la base sobre la que otros equipos podrán decidir en el futuro.

Cooperación española y salud de la fauna decomisada

La participación de profesionales españoles en centros de rescate africanos se enmarca en una corriente más amplia de cooperación veterinaria internacional que combina atención clínica, formación de personal local y apoyo a los programas de rehabilitación. El destino de los animales decomisados es uno de los puntos débiles crónicos de la lucha contra el tráfico de fauna: incautar un animal es solo el principio, porque después hay que mantenerlo, tratarlo y decidir si puede o no volver a un entorno natural.

En el caso de los grandes simios, la reintroducción es un proceso largo, caro y no siempre posible. Un animal criado en cautividad desde muy joven puede carecer de las conductas sociales y de supervivencia necesarias, y las secuelas físicas —una pérdida de visión, por ejemplo— condicionan aún más esa decisión.

Lo que no se sabe

La información disponible no precisa la técnica quirúrgica concreta empleada, la duración de la intervención ni el protocolo anestésico utilizado. Tampoco consta el origen microbiológico de la infección orbitaria, cuánto tiempo llevaba instaurada antes del rescate, si se conservó o no la visión del ojo afectado, ni la edad o el sexo del animal.

No se detalla en qué centro concreto se realizó la cirugía ni qué profesionales o instituciones españolas participaron, ni si el caso ha sido publicado en una revista veterinaria revisada por pares con datos de seguimiento. Queda igualmente sin confirmar la evolución posterior de Zezé y si su situación permite plantear algún grado de reintroducción o si permanecerá bajo cuidado permanente. Radar Animal actualizará esta información si se difunden datos clínicos de seguimiento.

Equipo veterinario durante la cirugía ocular a Zezé, el chimpancé rescatado del tráfico ilegal


Fuentes: Animal’s Health, información publicada el 9 de septiembre de 2025 — https://www.animalshealth.es/animaladas/veterinarios-espanoles-salvan-vida-chimpance-compleja-cirugia-ocular-congo

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