El Ayuntamiento de La Línea de la Concepción (Cádiz) ha informado del inicio de la aplicación del método CER —captura, esterilización y retorno— para el control de las colonias felinas del municipio, con tres veterinarios designados a través del Colegio de Veterinarios de Cádiz y una reunión de protocolos celebrada con treinta voluntarios alimentadores.
Tres profesionales y treinta voluntarios: esas son las dos cifras que definen realmente el programa, más que cualquier declaración de intenciones.
Qué es el CER y por qué es el método de referencia
El CER consiste en capturar a los gatos comunitarios, esterilizarlos, identificarlos —habitualmente con una marca visible en la oreja— y devolverlos a su colonia de origen, donde reciben alimentación y seguimiento. La colonia deja de crecer, pero se mantiene ocupando su territorio, lo que impide que otros gatos sin esterilizar lo colonicen.
Es el modelo que la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales consagra como método de gestión de las colonias felinas, atribuyendo a los ayuntamientos la responsabilidad de desarrollarlo. La retirada sistemática de animales, además de estar descartada por la norma, lleva décadas demostrando que no funciona: el hueco se vuelve a llenar.
El reparto de papeles
Lo interesante de La Línea es que el anuncio identifica quién hace qué, que es donde estos programas se ganan o se pierden: el Ayuntamiento asume la dirección del programa y la designación de recursos; el Colegio de Veterinarios de Cádiz actúa como canal para designar a los tres veterinarios que realizarán las intervenciones, una fórmula que evita la adjudicación informal y da respaldo profesional al procedimiento; y los voluntarios alimentadores —treinta, según el consistorio— son quienes conocen las colonias, localizan a los animales y hacen posible la captura. Sin ellos, el CER no existe; con ellos, pero sin protocolo común, se desordena. De ahí que la reunión de protocolos sea parte de la noticia y no un detalle burocrático.
Por qué mirar lo pequeño
Un programa CER municipal no da titulares nacionales, pero es exactamente el nivel en el que la ley de bienestar animal se cumple o se queda en papel. Las competencias sobre colonias felinas son municipales, y la diferencia entre un ayuntamiento que firma un convenio y otro que arranca con veterinarios designados y voluntarios convocados es la diferencia entre una intención y un programa.
Lo que aún no se sabe
La información procede de una comunicación del propio Ayuntamiento, es decir, de una de las partes implicadas, y describe un programa en inicio de ejecución, no unos resultados.
No consta el presupuesto asignado, ni el número previsto de esterilizaciones, ni el censo estimado de gatos comunitarios del municipio, ni el calendario de actuación, ni si existe un convenio formal publicado con el Colegio de Cádiz o con las entidades de voluntariado. Tampoco hay, por ahora, una evaluación independiente del alcance del programa.
Todo eso es lo que permitirá dentro de unos meses saber si el CER de La Línea funciona. Si el Ayuntamiento publica esos datos, actualizaremos esta pieza.
Fuentes: Ayuntamiento de La Línea de la Concepción, nota de actualidad municipal sobre el inicio de la aplicación del método CER, consultada el 8 de septiembre de 2026.






