El III Convenio Colectivo de Centros y Servicios Veterinarios eleva el salario un 4 % para 2026. En euros, el sueldo bruto anual del personal veterinario en régimen de supervisión pasa de 21.094,32 a 21.938,09 euros: unos 843,77 euros más al año, repartidos en catorce pagas, que se traducen en algo más de 60 euros por nómina.
Es una subida real. La Organización Colegial Veterinaria Española (OCV), sin embargo, la sitúa en un contexto que la deja corta.
La cuenta de la OCV
Según los cálculos de la organización colegial, entre enero de 2020 y junio de 2026 los salarios veterinarios crecieron un 20,5 %, mientras que el IPC nacional subió alrededor de un 26,3 % en el mismo periodo. La diferencia, casi seis puntos porcentuales, es lo que la OCV traduce en una pérdida aproximada del 4,6 % de poder adquisitivo respecto a 2020.
A eso añade dos comparaciones más. Frente al salario mínimo interprofesional, el margen del sueldo veterinario se ha estrechado: de un 36,8 % por encima del SMI en 2020 a un 28,3 % en 2026. Y frente al sector sanitario y de servicios sociales en su conjunto, los salarios veterinarios quedan un 46,9 % por debajo de la media.
Conviene ser preciso sobre qué son estas cifras: son cálculos de la OCV, no una estadística independiente ni oficial. Es una organización con interés directo en el resultado de esta negociación, y esa cuenta hay que leerla sabiendo de dónde viene, igual que se leería la de la patronal si diera el argumento contrario.
Por qué importa más allá del gremio
La cuestión salarial en veterinaria no es solo una discusión laboral interna. Un sector con salarios que pierden terreno frente al coste de la vida tiene más dificultad para retener profesionales, y eso afecta directamente a la disponibilidad de atención veterinaria, especialmente en la España rural y en los servicios de urgencia, donde ya hay signos de escasez de personal en varias comunidades.
Fuentes: Organización Colegial Veterinaria Española (OCV), nota del 31 de julio de 2026.






